¿El fin de sálvese quien pueda?

Al margen de sus efectos epidemiológicos las nuevas sepas del virus están reforzando un proceso psicológico colectivo que comenzó con el cambio climático y se aceleró con el inicio de la pandemia hace un año.

Por algunas décadas la democracia liberal y la economía de mercado han prometido, al menos conceptualmente, la libertad para actuar individualmente, cada uno como agente de nuestro progreso individual. O en comunidades individuales, llámeseles familias, gremios, ciudades o países.

Hace un año nos dimos cuenta que el aire que respiramos no está separado del aire exhalado por los demás. ¿A menos que nos distanciemos y usemos mascarillas?

Las vacunas anunciadas u obtenidas crearon una sensación, también conceptual, al menos, de una próxima vuelta a la normalidad; de podernos cuidar individualmente.

Que perverso parece entonces que ahora la distancia que hay que considerar para seguirnos cuidando hasta reencontrar la normalidad se expanda al confín opuesto del lugar que ocupamos en el mundo, cualquiera que éste sea.

En la nave espacial que podemos llamar planeta Tierra todos compartimos el mismo aire y los pasajeros que no reciben la vacuna son el caldo de cultivo para la mutación y supervivencia del virus que regresa a atacar a los que estamos en primera clase.

Las vacunas habrán de mejorar el panorama, ciertamente, pero nuevos brotes, a partir de nuevas mutaciones, con disyuntivas complicadas (¿más encierros?), son de esperarse por años.

Se requiere de un proceso global. Se tiene que mejorar el aire que circula en cualquier confín del planeta. Como con el cambio climático. Llevamos dos (por lo menos).

Aunque sea con lentitud dolorosa y costosa, ¿redundará este proceso en un cambio del paradigma individualista, en el que el bienestar y el progreso están a cargo de cada uno, hacia uno nuevo, de naturaleza colectiva?

Publicado por Dr. Benjamin Feldman

Mi trabajo y estudio, con el filósofo y científico de la India Maharishi Mahesh Yogi, resultan en una visión moderna pero un tanto inusual o inesperada sobre temas de actualidad; que podría llegar a sugerir nuevas perspectivas de cara al futuro.

Un comentario en “¿El fin de sálvese quien pueda?

  1. Oj-alá así sea. Quizás pareciere una sentencia prematura, sin embargo la salud de la tierra está colapsada y nos encontramos prácticamente a la deriva, quizás tengamos que tocar fondo para que accedamos a tener una solía voz.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: